jueves, 27 de octubre de 2016

A cielo abierto



Y el mundo gira
Joaquín Aragón

 
A CIELO ABIERTO

Sigo observando mi trocito de cielo desde el avión de bandera del país más austral del mundo. Esperan el arribo al aeropuerto de Amsterdan en una hora. El comandante anunció las coordenadas en una lengua que no logro descifrar. Estoy viajando en vuelo regular nocturno. Avanzo. Una azafata intenta detenerme y la paralizo con un golpe que aprendí de niña. Tapo su boca con cinta adhesiva y sin que nadie lo note entro a la cabina y  pido con dulzura al piloto que me deje conducir la nave, que hay nueve pasajeros con bombas preparados para detonarlas a una sola orden mía.

             

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