lunes, 8 de mayo de 2017

¿Para qué escribir?

¿Para qué escribir?

Es cierto, escribir es algo maravilloso, una expresión genuina y liberadora.
Es una de las funciones más significativas y elevadas de la comunicación humana y social porque se ejerce en el orden simbólico y en consecuencia, crea realidades. "Creer para ver".

Aún cuando el poeta escriba “para sí”, cuando reclame que se quemen esos apuntes con su muerte, cuando su aporte sea o no significativo para la literatura universal, en papeles sueltos, libros, blogs, cartas, tablas de arcilla, papiros, madera, metales o piedras, pavimenta un camino del que se alimentarán las generaciones venideras, quienes tienen en sus mentes la posibilidad de descubrir nuevos mundos posibles, que primero debieron ser imaginados por los creadores.

No descartes sin embargo la función terapéutica de la escritura (se ha estudiado profusamente en -como se llaman en Italia y Argentina-: las ciencias psi), y justamente hace años que estoy abocada a ese proyecto, que encontró rápidamente su réplica en Poetry Therapy.

En español encontré un blog sobre “poeterapia” que me pareció tener alguna impronta de ese sello, aunque pienso que su autora, con quien intenté comunicarme y no lo conseguí, lo considerara más una sanación para sí que para los demás.

El modelo de la neuroplasticidad que se abrió pasa y hoy se impone en las ciencias biológicas nos obliga a seguir pujando para formar nuevos grupos de apoyo a personas con problemas de salud, independientemente de la necesidad de saciar el impulso la publicación para el comercio lingüístico.

Te mando un abrazo, y te diré una cursilería que me encanta recoger porque como sabrás “de lo viejo lo nuevo”: el poeta porta la antorcha de la sabiduría.

Un abrazo.
Lu